Historia y Costumbres

Historia y Costumbres

“En el paraje denominado actualmente Alcourrucen, situado en la margen izquierda del río Betis, próximo al actual Pedro Abad, existió en la época romana un poblado llamado “Sácilis”, cuyo termino fue delimitado por el procónsul Julio Próculo para evitar los litigios existentes entre los habitantes de dicho pueblo y los de “Solia”, la actual Villanueva de Córdoba; según hace constar en su crónica el historiador cordobés Ambrosio de Morales.”

Al iniciarse los trabajos por el Instituto Nacional de Colonización, para la ejecución de un nuevo poblado donde asentar 130 colonos en la finca “Algallarín” fueron descubiertos vestigios de una necrópolis que investigados posteriormente en unión de otras pruebas fehacientes también aparecidas, podemos suponer se trataba de una Quinta de recreo que existió allá por el año 20 antes de Jesucristo, destacando toda dependencia de la quinta en cuestión con el poblado a que aludimos anteriormente, ya que ésta se hallaba en la margen derecha del rió y aquel a la izquierda del mismo, distantes entre si unos tres kilómetros.

Por la suntuosidad de las pruebas aparecidas, hemos supuesto desde un principio, se trataba de una Quinta o Palacio de recreo para los Pretores y grandes dignatarios del Imperio que gobernaban en la España Ulterior, donde se reunían en grandes saraos para festejar las Bacantes, como eran llamadas las Ninfas que formaban parte del séquito del dios Baco, entregándose la mayoría de las veces a locas excentricidades, olvidando toda medida y bailando grotescamente.

Se ha podido reconstruir algo sobre el pasado de esta hermosa Villa romana. Entre otras cosas, se ha encontrado un puñal o fístula que parece ser perteneció a alguna dama romana por su tamaño y adorno, y no es de extrañar que perteneciese a una dama, ya que en este tiempo la usaban todas, bien para su uso en manicura o para castigar a sus esclavos, una prueba de ello, la tenemos en la obra del Cardenal Wiseman titulada “Fabiola”. Otra de las cosas encontradas y de un valor arqueológico ha sido una serie de cinco sepulcros típicamente romanos en su forma y orientación. Todos ellos están construidos interiormente de unos ladrillos de 30 cms. de largo por 16 de ancho, hechos de tierra amarilla sin cocer, llamados xestípedes.

Esta necrópolis estaba destinada para dar sepultura a los que muriesen en la Quinta, aunque es seguro, si bien contradictorio, por restos encontrados dentro de las fosas que no fueron cremados, como era costumbre de hacer con los cadáveres en aquella época.

De las lapidas aparecidas, solo una se encuentra en buen estado de conservación para poder llevar a cabo su traducción a nuestro idioma. Efectuada esta con la ratificación posterior hecha por el Sr. Director del Museo Arqueológico Provincial de Córdoba, resultó pertenecer a la fosa en que recibió sepultura el Decumbino de la XXVa Legión de Caballería llamada Atio, que liberro de Marco Leandro.

Respecto al final que tuvo esta Quinta o Villa, surge una interrogante ¿Se conservó hasta la invasión Árabe? Indudablemente en esta época también debió existir un poblado en el paraje donde han sido descubiertos tales vestigios, conocido por Algallarín, nombre que por degeneración conserva del primitivo “ALGAZ HEL YAGUIN”.

Según esta reseña histórica, en el lugar donde se construyo Algallarín existía un Palacio que servia a los altos mandos como sitio de recreo, situado entre dos pueblos enfrentados. Además, por descubrimientos posteriores, podemos intuir que la zona también estuvo habitada por los árabes. Actualmente no queda rastro del palacio y los útiles y figuras que se han encontrado se encuentran en museos.

Existen unas cuevas, a orillas del río Guadalquivir, que ahora se encuentran casi derrumbadas que se supone que servían como campo de refugio y tiro contra la otra parte del río.

Como ya hemos dicho anteriormente los trabajos por el Instituto Nacional de Colonización, para la ejecución de un nuevo poblado comenzaron sobre 1950, y empezaron a llegar los primeros colonos fundadores, hoy en día en el mes de agosto se celebra una fiesta en honor a todas estas personas.

Actualmente Algallarín, como Entidad Local Autónoma, pertenece al municipio de Adamuz aunque, tendríamos que luchar por la autonomía de nuestro pueblo, porque tiene Ayuntamiento propio y cuenta con todos los servicios que pueda tener cualquier otro municipio.

Algallarín se encuentra rodeado, en la mayor parte, por el río Guadalquivir y uno de sus afluentes, El Arenoso donde la gente de este pueblo siempre ha buscado un momento del verano para ir de “perol”y a bañarse. Al encontrarse en un valle, es un pueblo llano y sin accidentes geográficos destacables.

Su gente ha vivido siempre solo y exclusivamente de la agricultura y la ganadería. El cultivo más importante ha sido el algodón, sus fértiles tierras de regadío han permitido a las familias recoger grandes cosechas.También se han sembrado cereales como el trigo, maíz y actualmente el olivo.Su ganadería se centra sobre todo en la vaca y el cerdo.Una vez al año la mayoría de las familias se juntan para hacer la tradicional matanza del cerdo. Hacen chorizo, morcilla, butifarra… Y durante el resto del año ya tienen “donde ir y venir”. Su gastronomía es muy variada, al ser un pueblo de colonización cada colono que llegaba traía sus costumbres aportando así algo más a su cocina, podemos destacar “la coña”, “el salmorejo de invierno”, “las migas”y una gran variedad de dulces , pestiños , roscos, flores…que se hacen todos los años al llegar Semana Santa y Navidad.

Nuestra iglesia se llama “San Felipe y Santiago”,es de estilo moderno, amplia y con mucha luz.Cuentan los primeros colonos que llegaron al pueblo que para conseguir las imágenes que tenemos en nuestra iglesia tuvieron que donar cada uno de ellos, para pagarlas, un saco de algodón.
El Santo de devoción del pueblo es Nuestro Patrón San Isidro Labrador, que celebramos su fiesta el 15 de mayo. Además tenemos mucha devoción a la patrona de Adamuz, la Virgen del Sol, cuya ermita se encuentra a solo 1.5 kms., mas cerca de nuestro pueblo que de Adamuz.

Sus casas son de una sola planta, con sus fachadas encaladas y naranjos en sus amplias calles.Disponemos de una gran parte de zonas verdes que están muy bien cuidadas y embellecen aún más al pueblo.

La construcción del pantano y del puente que comunica el pueblo con la autovía N – IV, y nos facilita el acceso a la capital, ha sido una puerta más para su desarrollo y su crecimiento en general.

En definitiva, Algallarín es uno de los pueblos de colonización más bonito y que más ha evolucionado de la provincia de Córdoba. Desde aquí invitamos a todo aquel que quiera conocer sus fiestas, su gente y sus tradiciones.